Crecimiento

En nuestro proyecto Crecimiento hemos trabajado en la anotación de una serie de puntos para que Tú consideres si deseas ponerlos en práctica y experimentar.

Como entendemos que no basta con “anotar” también hemos preparado una herramienta para, que si lo deseas, puedas ponerte en marcha, puedes verla en: Tú decides
Estamos seguros que la lista puede ser más larga y te animamos a que aportes, con la experiencia de tu sabiduría los que entiendas también deberían incluirse.

La base para la elaboración de la lista, parte de la idea de que Somos y hay mucho más por experimentar que ya experimentado. Hay mucho más por aprender y mejorar. No hay punto límite a los infinitos recursos del Ser y por ello entendemos que todo lo que consideremos hoy como “bueno” siempre puede llegar a ser mejor. En definitiva puede: CRECER.

Quizas algunos puntos pueden parecer simples y, por su sencillez, puedes ponerlos de inmediato en práctica. Otros requieren de un esfuerzo consciente para salir de “tu zona de confort” y actuar.

Aquí los tenemos:

1. Lee cada día. Los libros son fuente de conocimiento, a mayor exposición de tu mente al conocimiento mayor ampliación de tu consciencia a las fuentes de sabiduría. Con el tiempo aprenderás a encontrar las mejores fuentes para TI.


2. Aprende un nuevo idioma. Descubrirás paisajes y nuevos manantiales. Al incorporar un canal más de información tus emociones, pensamientos y acciones se verán ampliados.


3. Incorpora un nuevo hobby. Aprender, por gusto, algo nuevo pondrá en forma tu capacidad de esfuerzo tanto física, mental como emocional.


4. Estudia. ¿Hay algo que siempre te ha interesado y aun no has aprendido? Decide ampliar tus conocimientos y experimentarás transformación.


5. Crea a tu alrededor un entorno que te inspire. Tu entorno refleja el modo y tono que experimentas en tu Ser. Elegir crear el tuyo, cuidarlo y hacerlo crecer cuidará el pilar de la sostenibilidad ecológica de tus emociones. Asegurate que en tu entorno, como mínimo, incorporas la risa.


6. Descubre e identifica tus miedos. El miedo es la emoción más primaria y esencial de nuestro cerebro emocional. Te protege y bloquea al mismo tiempo. Trabaja para descubrir y revisar las fronteras entre ambas fuerzas opuestas. Descubrir dicha frontera señalará nuevas rutas en la brújula de tu camino de crecimiento. En los antiguos mapas geográficos, cuando no se sabía que había “más allá”, dibujaban dragones… lógicamente eran pocos los que, con esos mapas, se aventuraban a cruzar las fronteras de los dragones. Descubre “tus dragones” y decide qué hacer con ellos.


7. Aumenta el nivel de tus habilidades. Si alguna vez has pasado un rato con un video juego habrás visto que uno de los retos es pasar al siguiente “level” - nivel. Lo consigues al tener más conocimiento, experiencia y fuerza. Revisa tus habilidades y haz un “level up” – aumenta el nivel de alguna de éllas.

8. Levántate temprano (no más tarde de las 6:00-7:00 am). La neurociencia ha demostrado que madrugar predispone “casi en automático” la efectividad de tu mente, emociones y acciones hacia un día proactivo. Sabemos que es hábito “difícil” pues los resultados no son a corto plazo.


9. Incorpora una rutina de ejercicio semanal. Cuanto antes comiences mejor estarás físicamente. Estar bien físicamente es tan vital como el respirar: es TU Salut. Descubre la zona de ejercicio que mejor se adapte a ti e incorpórala como mínimo tres veces por semana, mínimo media hora. En poco tiempo descubrirás lo que tu cuerpo es capaz de hacer por TI.


10. Escríbete una carta al futuro. ¿Cómo te ves a ti mismo dentro de… cinco años?, ¿Qué clase de persona vas a SER?, ¿Serás el mismo? ¿Diferente? ¿En qué?. Puedes empezar con una carta para dentro de un año. Métela en un sobre y no la habrás hasta transcurrido ese tiempo. Ahora comienza a trabajar para Ser la persona que abra esa carta.


11. Sal de tu zona de confort. La complacencia del confort y la adicción a emociones que sabes debes “enviar a la depuradora” están dificultando TU crecimiento. Incorporar hábitos de observación y cuestionamiento es un duro trabajo que hay que aprender a disfrutar.


12. Toma a alguien como referencia. Seguro que conoces a alguien que está algún “level” más allá. Observa e incorpora sus habilidades en cualquier plano que te interesé desarrollar. No estás copiando, estas aprendiendo cómo ha llegado ahí. El resultado de ese aprendizaje, combinado con tu experiencia, será completamente genuino en TI. Busca a quien te inspire.


13. Identifica tus puntos ciegos. En oftalmología se denomina puntos ciegos –blind spots – a aquellas áreas que nuestros ojos no son capaces de ver a pesar de, aparentemente, poder hacerlo. En Crecimiento son aquellos aspectos de nosotros mismos que desconocemos. Identificar dichos aspectos ayuda a descubrir áreas de mejora y potencialidades que están justo ahí “esperando ser vistas por TI”.


14. Busca feedback. Encuentra personas de tu entorno que puedan darte su opinión respecto a ti de forma honesta y sincera. No juzgues, es solo su opinión de cómo ellos interpretan tu realidad, escúchales e incorpora - modifica aquello que te parezca. Tú siempre decides.


15. Mantén el foco de tu energía en la lista de tareas que te has propuesto realizar. El día que vives, no importa el lugar y/o con quien, lo decides tú, sino lo planificas (al levantarse es un buen momento) alguien o las circunstancias lo harán por ti. Tú decides.


16. Establece en tu vida al menos un objetivo ambicioso, quizás el que entiendas como más difícil. No esperes a que las circunstancias o las personas “te muevan” hacia él. Ponlo en tu horizonte y no lo pierdas nunca de vista. Si lo cambias asegúrate que sabes para qué.


17. Conoce lo que no te gusta. Identifica y pregúntate para qué convives o sobrevives con lo que no te gusta. ¿cómo puedes transformarlo? Traza un plan. Si estas pensando solo en un plan de consecución de cosas materiales la probabilidad de que te frustres es alta. . No esperes a tener para Ser y Se para tener. La transformación comienza en TI. Tu decides.


18. Toma acción ya. La única forma conocida, por ahora, para avanzar es moverse, tomar acción. Esperar o postergar no ofrece ningún resultado. Tomar acción te ofrece resultados y aprendizaje de forma inmediata.

19. Envía a la “depuradora” tus malos hábitos. La mala noticia es que no basta con decidirlo. Un mal hábito no fluye a la depuradora simplemente con decir “no más”. La buena noticia es que estás “totalmente equipado, la naturaleza se ha encargado de éllo”, para crear e incorporar uno nuevo que lo sustituya. Es fácil tomar la decisión es difícil ponerla en práctica. Los malos hábitos hay que sacarlos de casa peldaño a peldaño no pretendas tíralos por la ventana, algunos “no pasaran”. Seguro que en esta lista que estás leyendo puedes encontrar alguno que te ayude en este duro trabajo.


20. Aléjate de las relaciones tóxicas. En neurociencias se ha demostrado que nuestro cerebro se modifica de tal forma que incorpora una “sistemática de funcionamiento” influenciada por las cinco personas con las que más te relacionas. Revisa los actores de tu entorno y observa cómo se modulan tus acciones diarias.


21. Aprende a tratar con las relaciones difíciles y/o las personas negativas. No siempre te va a ser posible alejarte, saber las razones y distinguirlas de los miedos es vital: trabaja este punto al límite de tus fuerzas. Aprende a protegerte y créate estrategias para desintoxicarte, observa tus patrones de comportamiento, aplica pequeños cambios y observa qué sucede. No dejes que distorsionen tu círculo interior. Recuerda que siempre: Tú decides.

22. Busca ayuda. No estás sol@. El solo hecho de expresarte y comunicarte te ayudará.

23. Reduce el tiempo que emplees en las redes sociales. Encuentra el equilibrio entre su utilidad y la complacencia a la soledad. Prueba a sustituir el tiempo que dedicas a la “realidad virtual” por acciones. Descubrirás cuanto más puedes avanzar en tus objetivos.


24. Deja de mirar la televisión. Comprueba como sustituir ese tiempo por acciones para incorporar nuevos hábitos te hace sentir. Es una experiencia única.


25. Observa cómo te comunicas. El resultado de tus emociones, pensamientos y acciones comunican siempre. Los receptores a su vez emiten comunicados hacia ti. El resultado es tu entorno y define la forma, contenido, cómo lo experimentas y vives tu vida. Un pequeño cambio en este ámbito puede marcar una gran diferencia. Estudia y aprende todo lo que puedas de los sistemas comunicacionales. Retarte a hablar en público es un gran ejercicio. P.ej: para presentarte.

26. Descubre tus hábitos de postergación. El posponer o evitar, innecesariamente, la realización de una acción - actividad relevante hasta otro momento posterior, sustituyéndola siempre con otra actividad alternativa (menos relevante) se define en el diccionario como procrastinación: (“Pro” significa adelante y “Crastinare” mañana, es decir “lo dejo para mañana”). La procrastinación es un mecanismo muy común para tratar con la ansiedad asociada al inicio o realización de una acción. Lo peor de los hábitos procrastinadores es, precisamente, su repetición. Aunque te prometes a ti mism@, con gran determinación, que no volverás a procrastinar, que esta es la última vez… vuelves a tropezar en la misma piedra, una y otra vez.
No sólo tienes que soportar las consecuencias provocadas en tus resultados inmediatos. Generalmente, es mayor el peso acumulado que la culpa ejerce sobre tu autoestima, cuando te dices “no tengo voluntad”, “no valgo”…
Caer en ese bucle vicioso procrastino-me culpo-procrastino… es bastante frecuente; como también lo es concluir que no tiene solución. Una conclusión que alivia, aunque perpetúa el hábito es: “si no tiene solución ¿para qué me voy a preocupar?”.
Preguntate ¿qué procrastino?. Describe (y escribe) con gran detalle, el acto o patrón procrastinador. Preguntate. ¿qué hago para “escapar”? ¿Cómo y/o con qué actividad sustituyo las acciones que quiero de verdad realizar?. Estas preguntas quizás parezcan “insultantemente simples” no nos las hacemos la mayoría de procrastinadores conocidos. Así que felicítate si comienzas a tomar acción en este sentido.


27. Asegúrate que tu pasado no te detiene. Revisa a fondo este aspecto para concluir que hoy eres el resultado de tu pasado y mañana serás el resultado de lo que decidas hacer hoy. Así con el pasado dispones de dos opciones, ambas posibles: 1.- haber incorporado y aprendido: el pasado te ha dado conocimiento y experiencia: aprovechalo y 2.- tienes la oportunidad siempre de disculparte sinceramente si hay algo que no “te encaja”. Disculparte contigo mismo o con quien sea. Aunque los físicos y astrónomos aseguran que hay regiones del espacio donde la flecha del tiempo se invierte, por ahora, en este espacio-tiempo en el que estamos la técnica para volver atras aun está por desarrollar…
Tú decides pues ponerte en marcha con la carga del equipaje que desees llevar.

28. Medita. Conoce y aprende las técnicas de meditación que mejor se ajusten a tí. Con el tiempo las perfeccionaras para tu total servicio. La meditación es útil fisiológicamente para tu cerebro pues le permite, digamos… “vaciar la papelera de reciclaje y eliminar los cookies. Es como pasar el antivirus y asegurarte que todo marcha bien". Busca tu mejor momento cada día para meditar como mínimo diez minutos.


29. Date un descanso: “take a breack!!!”. Cualquier deportista sabe que el mejor entrenamiento es aquel que dispone bien planificados los tiempos de descaso y recuperación. No olvides tu descanso diario.


30. Amate y ama. Solo podrás dar lo que Eres. Comienza por amarte, confiar en ti mism@ y respetarte. Cuanto más “llen@” estés de amor más podrás dar. Amarás y serás amad@. Este es el resultado, sabemos que hay muchas razones, pero en este punto –único- las razones no importan, simplemente no cuentan.

Estamos seguros que la lista sigue y sigue…. Y nos encantará añadir aquellos puntos que estiméis puedan ser incluidos.


Bien, en QE hemos querido avanzar un poco más y hemos preparado una herramienta-programa cuyo único objetivo es ayudarte a ponerte en marcha.


Puedes comenzar a utilizarla desde ya.


Y…como siempre, ya sabes: Tú decides.