10 de julio de 2012

integridad


En ocasiones, los tiempos difíciles permiten desvelar aspectos positivos.
La recesión económica en tiempos pasados hizo que muchas empresas descubrieran o redescubrieran que la creatividad de las personas era un activo clave para el crecimiento.
El pensamiento creativo genera innovación y pone a punto y en marcha multitud de engranajes en las personas y en las empresas. Así, sabiendo como identificar la creatividad (“los empleados creativos”) y sabiendo como sacar provecho de dicha creatividad, se salió adelante en crisis anteriores. Efectivamente se salió adelante pero por desgracia sin sostenibilidad. La cara más oscura es la inmediatez en la búsqueda de la salida; es algo comprensible. Sin embargo, inaceptable a cualquier precio y en absoluto una vez recuperados. Es como el deportista que tras un gran esfuerzo y entrenamiento, una vez recuperado, se deja estar en una gran comilona de grasas saturadas…
Para abordar la sostenibilidad tenemos los VALORES. El aprendizaje que estamos viviendo actualmente nos debe ayudar a entender y combatir precisamente la crisis de valores que nos ha llevado al drama actual: "Cuando todo vale, nada vale nada".
Abandonar la queja, dejar de culpabilizar a los demás y comenzar a transformar nuestros pensamientos, nuestros hábitos y utilizar nuestra creatividad urgentemente en ACCIONES con el convencimiento que la fuerza más potente que tenemos en nuestra mente y en nuestro corazón para ayudarnos a nosotros mismos y por ende a los demás, sólo y únicamente reside en nuestra INTEGRIDAD, la cual se forja desde el respeto, la unidad, la humildad, el esfuerzo de la perseverancia y la RESPONSABILIDAD.

6 de julio de 2012

reinventar-Se


El pingüino emperador vive en la Antártida que es el lugar más frío del planeta con temperaturas que pueden superar los sesenta grados bajo cero. Los pingüinos son aves y por lo tanto, se espera de ellas que puedan volar. Parece que su mundo natural son los cielos y sin embargo, en su caso son las profundidades del mar, donde bucean para cazar los peces de los que se alimentan. En algún momento de su historia, la Naturaleza les puso en unas circunstancias extraordinariamente duras, con temperaturas tan bajas y con alimentos tan ocultos que ellos tuvieron que renunciar a volar como parte de su identidad previa y aceptar la necesidad de desarrollar nuevas capacidades y de aprender otras habilidades. El resultado fue no sólo que sobrevivieron frente a todo, sino que además crecieron, progresaron y se multiplicaron.

Los seres humanos somos curiosos en nuestras reacciones, porque con no poca frecuencia, ante las circunstancias que no nos gustan, en lugar de entenderlas como una llamada a nuestra propia reinvención, intentamos ignorarlas, rechazarlas, o simplemente nos resignamos a ellas y nos dejamos arrastrar hacia un "dejarnos estar" y hacernos la victima. Es una verdadera lástima que utilicemos la potencia de nuestro cerebro para hundirnos a nosotros mismos, en lugar de para salir reforzados y fortalecidos. Cuando lo que pretendemos es escapar del dolor, evitar el sufrimiento, nuestra mente se posiciona en un lugar completamente diferente que cuando lo que nos interesa es crecer y evolucionar. Paradójicamente cuando nos enfocamos en lo segundo, es cuando nuestras posibilidades de sobrevivir en el nuevo entorno se hacen mucho mayores.